Motocicleta estacionada junto a un árbol con dos círculos superpuestos que muestran los letreros de los supermercados Lidl y Mercadona junto a signos de exclamación rojos
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La multa que te pueden poner en el parking de Lidl o Mercadona si vas con tu moto

Los parkings de supermercados son vías públicas y la policía puede sancionarte si incumples las normas de circulación

Cuando un conductor entra al parking de un supermercado suele relajarse. El tráfico es menor y las prisas hacen que muchos olviden las normas. Sin embargo, lo que parece un espacio privado funciona, a efectos legales, como una vía pública.

La duda es frecuente entre motoristas y automovilistas. ¿Puede multar la policía dentro de un aparcamiento de Lidl o Mercadona? La respuesta es clara: sí. Y, en algunos casos, las sanciones implican una multa económica que sorprende a muchos.

Montaje de una tienda Mercadona y otra Lidl, plano exterior
La policía puede multarte en cualquier supermercado con parking | España Diario TIPS

Motivos de sanción dentro de un parking de supermercado

Los parkings de los supermercados son privados, pero de uso público. Esto significa que se aplican las mismas reglas que en la calle. Por lo tanto, los agentes de policía tienen plena competencia para sancionar en su interior.

Un ejemplo claro es el del carrito de la compra. Si lo dejas abandonado y entorpece el paso de otros vehículos, puedes recibir una multa. El Código de Circulación prohíbe depositar objetos que obstaculicen la libre circulación o el estacionamiento.

También pueden sancionarte si circulas en dirección contraria. Muchos conductores lo hacen para ganar tiempo y coger la plaza que acaban de ver. Sin embargo, esta maniobra se considera infracción y puede acabar en sanción económica.

Varios coches aparcados bajo el sol con un árbol detrás
Los parkings de los "super" son privados, pero de uso público | Getty Images

El caso de los aparcamientos reservados

Uno de los motivos de multa más habituales es ocupar una plaza de estacionamiento para personas con movilidad reducida. Estas plazas están señalizadas y solo pueden usarlas quienes cuenten con la acreditación correspondiente.

Los motoristas tampoco se libran. Estacionar fuera de las líneas pintadas o en zonas destinadas a peatones puede conllevar sanción. En los parkings de uso público, todo se rige por las normas generales de tráfico.

La clave está en recordar que, aunque el espacio pertenezca a una empresa privada, su uso está abierto a todo el mundo. Y esa condición convierte al aparcamiento en un entorno donde la normativa vial se aplica de forma estricta.

Diferencias con parkings privados de vecinos

No todos los parkings funcionan igual. En los garajes comunitarios, al ser un espacio privado de uso restringido, no se consideran vías públicas. Por tanto, la policía no tiene competencias para multar dentro de esos recintos.

En cambio, en un centro comercial o supermercado, el escenario es diferente. Son aparcamientos privados, pero abiertos a la circulación general. Esa es la clave que habilita la presencia y acción de los agentes.

Para los usuarios, la conclusión es evidente. Da igual si estacionas tu moto o tu coche: las normas siguen vigentes en todo momento.

Parking subterráneo con coches aparcados
El parking de la comunidad es privado y nadie ajeno debe entrar | Getty Images

Un recordatorio para conductores y motoristas

La próxima vez que aparques en un Lidl o Mercadona, conviene tenerlo presente. No se trata solo de buscar un hueco rápido, sino de cumplir las reglas. Cada descuido puede traducirse en una sanción inesperada.

Multas por dejar el carrito fuera de su sitio, circular en sentido contrario o aparcar mal son más habituales de lo que parece. Aunque muchos lo ignoran, la policía sí puede actuar en estos espacios.

En definitiva, los parkings de uso público forman parte del tráfico diario. Y, como ocurre en cualquier otra vía, la seguridad y el respeto a las normas deben ser siempre la prioridad.

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