
Un gran olvidado de la moto de campo que dejará de serlo
Con el fin del verano y la ilusión de sentir la tierra bajo las ruedas, llega el momento de poner la moto a punto.
Hay elementos clave que a menudo pasan desapercibidos. Y sin ellos, no sería posible extraer el máximo de cada experiencia sobre dos ruedas.
El asiento merece un papel protagonista. El agarre que ofrece puede marcar la diferencia entre dominar la situación o perder la trazada en el momento más crítico.
Bajo esta premisa nacen las nuevas fundas RFX Race Gripper y RFX Pro Ribbed. Son dos propuestas concebidas para quienes viven el off-road con intensidad y buscan mejorar control y rendimiento.

RFX es una firma británica con sólida reputación en el mundo del todoterreno. Traslada su experiencia en componentes de alta gama a un punto neurálgico de la ergonomía.
El resultado son dos fundas diseñadas con un objetivo claro. Se trata de ofrecer la máxima sujeción y durabilidad sin renunciar a la estética.
La Race Gripper está pensada para proporcionar un agarre constante en cualquier condición. Por su parte, la Pro Ribbed añade un diseño reforzado para los pilotos que afrontan las situaciones más extremas.
El secreto de los asientos RFX
La Race Gripper recurre a un material antideslizante que cubre toda la superficie. Esto permite al piloto mantener la posición incluso tras una larga manga.
Detalles como el grosor reforzado, las costuras dobles y la protección frente a rayos UV evidencian que está hecha para durar. Fácil de instalar y probada en competición, se convierte en un aliado indispensable cuando el esfuerzo físico y cada apoyo cuentan.

Por su lado, la Pro Ribbed eleva la especialización gracias a su sistema acanalado antideslizante. Está diseñado para maximizar el agarre en aceleraciones y maniobras técnicas.
El control se siente inmediato. De este modo se reduce la fatiga y aumenta la eficacia en carrera.
Se fabrica con materiales resistentes al agua, a la abrasión y a la radiación solar. Con ello mantiene su integridad incluso en las condiciones más duras.
Ambos modelos están disponibles en varios colores para adaptarse a cualquier estética. La Race Gripper ofrece seis combinaciones y un precio de 62,91 €.
La Pro Ribbed, con cinco tonos sólidos, se sitúa en 80,66 €. Dos soluciones diferentes para un mismo objetivo: que piloto y moto trabajen como un bloque perfecto en cada trazada.
Más noticias: